La terapia cráneo-sacral está basada en la «escucha» del movimiento rítmico del líquido que protege el sistema nervioso central y la sutil manipulación de ese pulso.

LA respiración y los latidos del corazón no son los únicos movimientos rítmicos de nuestro cuerpo. Existe un latido más profundo e íntimo: la lenta circulación del líquido cefalorraquídeo que recubre el cerebro y la médula espinal, dentro de la frágil bolsa formada por las meninges.

JoseLuis

Artículo publicado en el IDEAL 2007.

El latido más íntimo